Balestrini (2006) indica “que el título de todo trabajo científico debe ser lo suficientemente preciso en cuanto a su contenido en la medida que deberá reflejar, solamente, el ámbito del tema que se investigará”. El título posteriormente se relacionará con el objetivo general, de allí, que un buen título permite ver con claridad lo que se quiere lograr, debe precisar en la medida de lo posible lugar y ubicación del espacio temporal. Por otra parte, se recomienda no utilizar palabras que nieguen o afirmen situaciones en el contenido del mismo.